Fue una reunión pasada por agua. Casi parecía que el gran escritor inglés nos regalaba un poco del decorado lluvioso del Londres que tantas veces describió en sus libros. Nosotros, para agradecérselo, tomamos té y hablamos de él. Dickens, Dickens y más Dickens.
Pero también estuvieron sentados a nuestro lado Tolstói y Cortázar. También Stoker, Stevenson y Shelley. Poe vino y se fue. Dumas no tenía prisa y nos acompañó toda la velada.
A todos los que estuvisteis allí y a los que hacéis posibles estos encuentros: gracias.
Y no os olvidéis, la propuesta para la próxima reunión es "Historias de Cronopios y de Famas" de Julio Cortázar. ¡Disfrutadlo!






